PASO 1: Establezca su objetivo

¿Por qué ayunar? ¿Es para la renovación espiritual, por sanidad, para la solución de problemas, para obtener gracia al tener que manejar una situación difícil? Para definir tus objetivos principales para el ayuno, pide al Espíritu Santo guía y discernimiento. Ello le permitirá orar más específica y estratégicamente. A través del ayuno y la oración nos humillamos ante Dios, de modo que el Espíritu Santo llena nuestras almas, despierta a nuestras iglesias, y sana nuestra tierra, según 2 Crónicas 7:14. Haga de esto una prioridad en su ayuno.

PASO 2: Comprométase

Ore acerca del tipo de ayuno que debe realizar. Jesús enseñó que todos sus seguidores deben ayunar (Mateo 6:16-18; 9:14,15); sin embargo, para Él era más importante en qué tiempo ayunar. Antes de entrar en ayunas, decida primero lo siguiente:

  • Duración del ayuno: una comida, un día, una semana, varias semanas, cuarenta días (los que ayunan por primera vez deberían empezar poco a poco).
  • El tipo de ayuno que Dios desea que usted lleve a cabo (como el agua solamente, o agua y jugos, qué tipos de jugos y con qué frecuencia).
  • Actividades físicas o sociales que se restringirán.
  • Cuánto tiempo dedicará a la oración y a la Palabra de Dios.

Hacer estos compromisos de antemano le ayudará a mantener su ayuno cuando las tentaciones físicas y presiones de la vida cotidiana le tienten a abandonarla.

PASO 3: Prepárese espiritualmente

La base del ayuno y la oración es el arrepentimiento. El pecado sin confesar puede obstaculizar sus oraciones. Aquí hay algunos consejos para preparar su corazón:

  • Recuerde que Dios es su Padre, que Él le ama y está ahí para usted.
  • Confiese todo pecado que el Espíritu Santo trae a su memoria, y acepte el perdón de Dios (1 Juan 1:9).
  • Busque el perdón de todos los que le han ofendido, y perdone a todos los que le han hecho daño (Marcos 11:25; Lucas 11:4; 17:3,4).
  • Actúe generosamente según el Espíritu Santo le guíe a hacerlo.
  • Pídale a Dios que lo llene con Su Espíritu Santo de acuerdo a su mandato en Efesios 5:18 y su promesa en 1 Juan 5:14,15.
  • Entregue su vida completamente a Jesucristo como su Señor y Maestro, y niéguese a obedecer a su naturaleza mundana (Romanos 12:1,2).
  • Medite sobre Dios y sus atributos: su amor, soberanía, poder, sabiduría, fidelidad, gracia, compasión, y otros (Salmo 48:9,10; 103:1-8, 11-13).
  • Comience su tiempo de ayuno y oración con expectativa (Hebreos 11:6).
  • No subestime la oposición espiritual. Satanás suele intensificar la batalla natural entre cuerpo y espíritu (Gálatas 5:16,17).

PASO 4: Prepárese físicamente

El ayuno requiere de razonables precauciones. Consulte a su médico primero, especialmente si usted toma medicamentos con prescripción médica o tiene una enfermedad crónica. Algunas personas nunca deben ayunar sin supervisión profesional.

La preparación física hace que el cambio drástico en su rutina alimenticia sea más fácil para que usted, de modo que su completa atención sea hacia Dios por medio de la oración.

  • No se apresure en su ayuno (prepare su cuerpo).
  • Coma porciones más pequeñas antes de comenzar un ayuno. Evite alimentos con alto contenido de grasa y azúcar.
  • Coma frutas y verduras crudas durante dos días antes de comenzar un ayuno.